Una historia que comienza el 1987, un año antes de que yo naciera. Precisamente un 30 de Mayo, en el recital que daría Soda Stereo en mi ciudad natal, Punta Arenas. Ese día mi madre a sus 23 años y mi padre a sus 29 fueron parte de la misma masa, bajo el mismo techo, coreando los mismos temas.
Pero no, no se conocieron allí.