Cuando queremos encontrar alguna actividad física para salir del sedentarismo y no atrofiarnos, las danzas siempre son una buena idea: entretenidas, dinámicas y siempre desafiándote a mejorar. Y hace un tiempo que quería contarles la historia sobre el descubrimiento que hace algunos años me dio vuelta la vida: La danza del vientre tribal.
